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Si no lo sabes ahora lo sabrás…

Como siempre os dejo en este artículo lo que se y os comparto también mi experiencia.

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Las vigilias veganas se iniciaron en Toronto hace más de diez años, en lo que consisten es en que un grupo de personas (siempre creí que solo eran activistas veganos, pero resulta que esta abierto para todo el mundo) van a las puertas de un matadero, paran los camiones que llegan con los animales que van a ser sacrificados para consumo. Una vez consiguen (sin violencia) parar a los camiones, se despiden de los animales, dándoles las únicas muestras de cariño y amor que tendrán en toda su vida, ofreciéndoles agua y pidiéndoles perdón por la ignorancia de nuestra especie.

Dicho como lo acabo de decir suena muy bello, pero estar allí no es nada bonito.

Dentro de poco hará un año que entré como una de las organizadoras del movimiento animalista Tenerife Animal Save, de The Save Movement, lo primero que teníamos que hacer era organizar las primeras vigilias de la isla.

Antes que nosotras ya había otro grupo que las organizaba pero al final, (por cuestiones de la vida) se paró el movimiento.

En lo que organizábamos la que iba a ser la primera vigilia fuimos al primer matadero insular de la isla a presentarnos y comentar qué era lo que pretendíamos hacer, que nuestra única intención era despedir a esos animales, coger algunas imágenes y crear conciencia en el mundo.

Recuerdo estar en aquella reunión, donde nos decían una y otra vez que los camiones no debían pararse y pensé “No encajo aquí”, escuchaba cómo comparaban lo que ocurría en el matadero con una fábrica de tuercas, como si un objeto inanimado y sin valor se pudiera comparar con la vida de un animal, un ser sintiente.

Sentía que quería compartir mi mensaje, que quería ayudar a los animales, que quería cambiar el mundo pero que ese no era MI camino. (Tal vez el de otras personas sí, pero no el mío).

Salimos de allí bajo frases de “ahh!! ¿pero venís en coche?”, “¿y el medio ambiente qué?” “¡deberías haber venido en bicicletas!”…

En ese momento solo pensaba que nada iba a cambiar si la gente no cambiaba su sentir, si las personas no cambiaban desde su corazón. Más empatía y mas amor es lo que falta en el mundo. Pensaba “si esta persona, que nos grita desde una ventana, no siente empatía por nosotras, por lo que nosotras sentimos, aún siendo de su misma especie, ¿cómo voy a lograr que sienta empatía por los animales  para que deje de comerlos?”

Nos íbamos de aquel infierno y escuchando los gritos de los cerdos, os juro que cogí el coche y rompí a llorar. Sentía tanta impotencia, y lo peor es que en mi interior sentía que ese no era el camino, por lo menos no el mío.

Estuve semanas sin dar señales, la madre de Sergio (mi prometido) falleció en esas semanas y mis emociones estaban a flor de piel. Me sentía más perdida que nunca, y cuando las lágrimas empezaron a cesar después de varias semanas más, unas semanas muy muy duras, empecé a ver la luz.

Somos humanos y humanas, una especie extraordinaria con una gran capacidad de amar. Somos energía de puro amor. Y cuando pierdes a alguien y ves lo fugaz que es la vida solo piensas “Ojalá te hubiera amado más, más grande y más fuerte”, y eso es lo que hay que recordarle a las personas, EL AMOR, porque cuando sientes ese amor, sientes empatía, bondad y respeto.

Ese era mi camino.

No quería mostrarle a las personas, violencia, hambre, dolor, llanto y angustia, porque lo que me ha enseñado la vida, y lo que he vivido en mis experiencias es que ante esas emociones nuestro primer impulso suele ser no mirar, olvidar y no sentir.

Y yo en mi interior sé con certeza que este mundo cambiará cuando estemos abiertos y abiertas a sentir, y ¿por qué no empezar sintiendo todo lo bueno?

Tampoco me fascinaba la idea de acariciar y dar el adiós a los cerditos y no porque no quisiera darles amor sino porque si me pongo en su lugar no me gustaría que me lo dieran a mí.

“¿No te gusta que te den amor?”, me diréis, y sí, si me gusta que me den amor, como os digo siempre, AMO EL AMOR. Lo que no me fascinaba era la idea de dar amor durante unos pocos minutos a unos animales que seguidamente iban a ser asesinados. A mi entender y a mi sentir aquello era un engaño.

Qué ojo, no quiere decir que lo sea, simplemente que yo lo sentía y lo siento así y es mi opinión.

Agradezco enormemente a las personas que lo ven y lo sienten de otro modo, que ven las vigilias como una forma de crear conciencia y cambiar el mundo, y lo agradezco porque es otro camino más, un camino diferente al que yo he decidido tomar. Porque hay muchas formas de crear conciencia y debemos escoger aquella que nos haga latir fuerte el corazón. en mi caso escogí la que se centra en la espiritualidad, la energía, la paz, el amor y la empatía.

Vivimos en la era de la tecnología y la información , las personas ya saben que ocurre en un matadero, y si no solo saben está a la orden de un CLICK.

Estuve en aquel matadero, vi a los cerdos entrar y oí a los cerdos gritar y jamás he vuelto. No sé si volveré en el futuro o no, y si lo hago no será por concienciar a nadie sino por recordar cual es mi camino, pero lo que si sé es que ese día, esos animales, abrieron una puerta hacia un camino que encontraría semanas después. Mi misión no era abrir mentes, mi misión era abrir corazones, y cada corazón es un Universo entero.

Tal vez hayan personas que necesiten ir a un matadero y observar en primera persona lo que pasa allí, tal vez lo que verán despierte en ellos empatía por los animales. Pero también pueden despertar otras muchas emociones, tristeza, rabia y hasta culpabilidad. Emociones que en su momento deberán ser sanadas.

Y tal vez hayan personas que no necesiten ir a un matadero, y eso también está bien, tal vez prefieran ir a un Santuario de Animales de voluntariados, conectar con ellos y con la naturaleza, conectar con ellas mismas y con el Universo entero y de esa forman tal vez den el paso hacia este estilo de vida que, con el alma llena digo, “ES EL FUTURO”.

Espero que este artículo te sirva de algo, sea para aventurarte a ir a una vigilia vegana  dónde conoceréis a personas que os van a guiar, o sea para buscar otras alternativas para despertar y crear conciencia.

Solo os digo y con esto termino que el simple hecho de cuestionarte y el simple hecho de querer cambiar ya te hace ser extraordinaria/o, tomes el camino que tomes después.

La vida no es blanco o negro amiga mía, la vida es un arcoíris.

 

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