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Hay una parte negativa de ser vegana, una que muchas personas vivimos en nuestra piel prácticamente a diario y que nadie comenta.

Si es verdad que ser vegana es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida y que ha traído mucha paz mental a mi ser (pues ya no soy la causante de la muerte de tantos animales), también es verdad que ha traído mucho sufrimiento por otro lado.

Enumeremos las cosas negativas que trae a nuestra vida ser veganos:

1- Los carnistas

Lo que mas me desequilibra en el mundo entero son las personas. Tener que explicar casi a diario mi estilo de vida, buscando la manera en que puedan entenderlo sin sentirse atacados y evitar que se forme una discusión es uno de los superpoderes que tenemos que adoptar una vez nos decantamos por el veganismo.

Aunque poco a poco habemos más personas cambiando nuestros hábitos y eligiendo una vida mas consciente y compasiva con el resto de especies y el planeta, aún hay muchísimas personas que escogen criticarnos, insultarnos o intentan que cambiemos nuestro pensamiento y retrocedamos a la edad de piedra de nuevo. Cuando, si somos sinceras, hay más posibilidades de que una persona carnista se haga vegana que una persona ya vegana vuelva a comer carne.

¿qué hacer?:

Lo que yo siempre digo es “si quieres te explico el por qué de mi estilo de vida pero  no te va a gustar, ¿quieres escucharlo?” normalmente no quieren y si si quieren intento que en la conversación reine el respeto y si no es así la corto rápido y digo simplemente “no quiero hablar más del tema, ¿qué tal la familia?”. Aunque la mejor opción para mi gusto es no rodearme de personas que absorban mis energías.

2- Las redes sociales

Una vez entras en este círculo y te empiezas a rodear de personas que están dentro de él también, te empieza a llegar toda clase de información. Desde videos hermosos de cerditos corriendo felices hasta videos violentos de la vida de los animales en los mataderos. Lamentablemente, son más los videos negativos, tristes, angustiosos y violentos que los videos felices, y eso es porque la realidad es así.

Esta clase de información hace que nuestro día que amanecía radiante y brillante se vuelva una nube gris de llanto y tristeza, porque admitámoslo, por cada día que no comemos animales sentimos como crece nuestra empatía y si antes un animal nos daba “penita” ahora lo sufrimos dentro como si de un hermano se tratase. Y ver al animal sufrir en video y no poder hacer nada nos acaba por hundir.

¿qué hacer?:

Ya eres consciente de lo que pasa, eres vegana o vegano, sabes que es lo que ocurre en los mataderos, has visto videos y documentales, has leído y has conectado, así que no te fustigues más. Hay días en los que necesitamos ver la vida bonita para no perder las ganas de vivir, así que evita ver los videos. Sigue cuentas en las que se compartan cosas que alegren tu alma. No estas en la obligación de ver cada acto violento ni cada asesinato que se comparten en las redes, y no eres peor vegano o vegana por no querer verlo. Tu única misión es ser la mejor versión de ti, y llevando una alimentación vegana ya lo estas haciendo.

3- El peso del mundo

Cuando empezamos es maravilloso, porque sentimos que cada día aprendemos algo nuevo, hacemos algo nuevo y sentimos que constantemente estamos haciéndole bien al planeta, a los animales y a nosotras mismas. Pero cuando ya estamos dentro de la rutina, ya sabemos qué comer, con que vestir, que productos usar y han pasado los años, nos preguntamos qué más podemos hacer.

Ponemos el peso del mundo en nuestras espaldas, queriendo arreglarlo, como si hubiéramos nacido con esa misión, y sufrimos. Nos volcamos en las personas No-veganas y al no conseguir abrirles los ojos sentimos dentro de nosotros una rabia hacia ellas, odio, impotencia, emociones negativas que nos empiezan a pasar factura en nuestra forma de ver el mundo y vivirlo.  ¿Cómo puedo cambiar las cosas? ¿Cómo puedo mejorar el mundo? … Perdemos tardes en casa pensando, sintiéndonos hasta mal por ser felices, salir a la calle y disfrutar de la vida, por qué…. hay tantos animales aún sufriendo, siendo asesinados en este mismo segundo que nos sentimos “malas personas” por vivir libres y felices cuando ellos no pueden.

¿qué hacer?:

No poner el peso del mundo sobre nosotras. La vida de los demás es la vida de los demás, no somos quién para intentar que las personas cambien. Comparte tu mensaje como quien planta una semilla, pero no te quedes esperando a verla brotar, porque ese tiempo que permaneces esperando es tu tiempo, tu vida. El sistema en el que vivimos, este podrido sistema de explotación y violencia, ha sido creado por nuestra especie desde hace muchísimos años, y, ni tú, ni yo, ni nuestra generación lo va a cambiar.

Cambiará sí, pero con los años, tal vez lo veamos o tal vez no pero no puedes, no podemos, dejar que nuestra vida pase esperando a que esa semilla se vuelva árbol y ese árbol de sus frutos. Así que planta todas las semillas que quieras, y deja que el tiempo haga el resto del trabajo. El peso del mundo debemos llevarlo entre todos los que habitamos en él. Hazte a la idea.

4- Otras personas veganas 

No todas las personas somos iguales y no todas nos entendemos o nos llevamos bien. Lo mismo ocurre con las personas que somos veganas. Hay muchos tipos de pensamientos acerca del veganismo y muchos tipos de activismo. Y a veces llegamos a sentir por comentarios de otras personas veganas que no hacemos suficiente, que lo hacemos mal, que tenemos que hacer las cosas como lo hacen otros y nos frustramos. Sufrimos, lo pasamos más, y volvemos al punto número 3, llenamos más nuestras mochilas y queremos llevar el peso del mundo.

¿qué hacer?:

Que una persona también sea vegana no quiere decir que vibre igual que nosotras. Hay persona que son veganas por salud, otras por el planeta, otras por los animales, otras porque “les apetece”, otras porque ven innecesario el consumo de carne… Hay muchos tipos de veganos y muchos tipos de activismo.

No permitas que otra persona te diga como debes vivir tu vida o te diga que haces insuficiente.

A veces olvidamos que no conocemos todo lo que ha vivido una persona para estar donde esta ahora y ser quién es hoy. Que otra persona vegana, grite en redes sociales “No a la explotación”, haga vigilias, y rechace a toda persona carnista de su vida, no la hace mejor ni peor persona que tú.  Lo ideal sería que todas las personas hicieran la parte que le corresponde , y esa parte es encargarse de su propia vida y que en su vida no exista la violencia hacia ninguna especie. Si tú cumples con eso no tienes porque ponerte más peso del que te corresponde.

 

El veganismo puede traer emociones muy negativas si no buscamos el equilibrio. Ansiedad, miedo, odio, rabia, angustia, tristeza, … Son algunas de las emociones que se puede sentir casi a diario cuando hacemos de este estilo de vida el centro de todo, provocando un desequilibrio en nosotras que con los años puede desencadenar en muchas cosas. Lo primero de nuestra vida debemos ser nosotras mismas, porque viviremos mientras nos tengamos. Eso no quiere decir que participemos de los actos de un mundo cruel. Quiere decir que aprendamos a vivir siendo veganas sabiendo cual es nuestro lugar, cual es nuestro cometido y sin permitir que nada ni nadie rompa nuestro Qi.

Y si aun no sabes todo lo bonito que trae el veganismo, te animo a que leas el siguiente post.

 

 

 

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